¿Cómo armar una buena mochila de campamento?
- 4 jun 2024
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Venís preparando un viaje desde hace tiempo y, en un abrir y cerrar de ojos, llega ese momento -polémico por naturaleza- de armar la mochila. Amado por algunos y odiado por otros, sacralizado o demonizado en partes iguales, la realidad es que este ritual es importantísimo y sumamente influyente en el devenir de la aventura. Conviviendo en la naturaleza, tener una mochila bien armada y funcional puede ser la diferencia entre padecer el viaje, el clima y el terreno o afortunadamente disfrutarlos.

Por eso, el primer paso a la hora de prepararnos para salir es tener bien en claro cuál es el destino al que iremos y cuáles son los planes para realizar en él. Si voy a quedarme en un solo lugar o si voy a estar moviéndome; si voy a ir un camping con ciertas comodidades o no; si voy en auto, bicicleta, a pata o en avión; si va a hacer frío, si va a llover o si va a hacer mucho calor. Todas estas son variables que hay que considerar.
Pero la realidad es que, independientemente de ellas, hay algunos consejos básicos que se repiten y que pueden ayudar a más de uno con esta difícil tarea:
1. Hace una lista con tiempo y procura no olvidarte de lo importante a último momento
Pensando con tiempo lo que necesitás llevar habrá menos posibilidades de cometer olvidos. Podés encontrar check-lists prearmadas en Internet pero, lo ideal, es hacerla uno mismo teniendo en cuenta las necesidades particulares de cada viaje. Una estrategia a la hora de armarla es dividirla por categorías como, por ejemplo, ropa, higiene, comida, descanso, salud, electrónica y elementos varios.
2. Lleva en tu mochila lo justo y necesario
Armando tu mochila de forma premeditada y eficiente, pensando en las actividades planificadas y en el clima que va a haber, ahorrarás peso y le harás un favor a tus piernas y a tu espalda sobre todo si vas a la montaña o pensás moverte continuamente.
3. Intenta llevar siempre un solo bulto de equipaje
Esto simplifica los desplazamientos y reduce la posibilidad de llevar cosas innecesarias. Pero es cierto que, viajando por muchas horas o parando por mucho tiempo en determinados lugares, tener una mochila pequeña puede ser útil. En esos casos, una buena opción es llevar un bolso de mano compacto que pueda guardarse dentro de la mochila principal si hiciera falta pero que también sirva para andar liviano cuando la situación lo amerite o, incluso, guardar peso extra en lockers durante una expedición de montaña.
4. Distribuye bien el peso en tu mochila
No prestar atención a esto es uno de los errores más comunes entre quienes se inician en el mundo viajero. No olvides que las mochilas están pensadas para repartir el peso en tu cuerpo de la mejor manera posible siempre y cuando se las utilice de manera adecuada. Una forma para armar la mochila es poner los elementos más grandes y blandos por debajo de todo, seguidos por objetos pesados pegados contra la espalda y elementos livianos e importantes en la parte superior.
5. Ajusta la mochila a tu tamaño
Es importante que prestes atención a esto a la hora de comprarla. Pero también te servirá regular las correas tanto de la cadera y del pecho como de la espalda y los hombros cada vez que estés por salir de viaje. Para eso, vale la pena recordar que el 80% del peso de tu mochila debería cargarse sobre tu cadera y que solo el 20% restante debe caer en los hombros.
Llegó el momento de poner en práctica estos tips. La aventura nos llama.


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