Nuestros Parques Nacionales entre la espada y la pared
- 21 abr 2024
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Actualizado: 18 feb
El “plan motosierra” del presidente Javier Milei finalmente llegó a la Administración de Parques Nacionales, ese organismo estatal encargado de gestionar diversas áreas protegidas a lo largo y a lo ancho del territorio argentino.
El ajuste ya era anticipado por muchos de sus trabajadores que reconocieron desde un primer momento, con la llegada del nuevo gobierno al poder, un enorme desinterés por la conservación del patrimonio natural. De hecho, desde ese momento y hasta tres meses después, la Administración de Parques Nacionales estuvo sin autoridades designadas y fue recién a fines de marzo que el presidente de la nación oficializó tan solo una parte del nuevo Directorio.
Solucionada la acefalía, la primera noticia que se anunció sobre el organismo estatal a través del decreto 84/2023 -firmado a fines del año pasado pero publicado el 27 de marzo en el Boletín Oficial- fue la inauguración de una fuerte oleada de despidos: el primer eslabón para lograr, como objetivo final, llegar a diciembre del 2024 con una reducción del 50% del personal actual, explicaron los trabajadores del Parque Nacional Lanin, uno de los más afectados por las pautas emitidas.
Según el monitoreo provisorio de despidos realizado por la Asociación de Trabajadores del Estado, de los 2200 empleados que tenía la Administración de Parques Nacionales, 79 de ellos fueron despedidos en los últimos días de marzo y se espera una segunda oleada de recortes de personal para mitad de año.
“El nuevo Directorio ha decidido esta drástica medida sin siquiera haberse tomado la tarea de realizar una evaluación previa de la función, desempeño, formación o la experiencia de cada persona a la que se le cortó el contrato”, expresaron con repudio desde el Sindicato de Guardaparques Nacionales a través de un comunicado.
Ellos, junto a los brigadistas y al personal técnico, científico, administrativo y de mantenimiento, se encargan de cumplir la misión última de nuestros Parques: conservar y restaurar las 18.275.722 hectáreas que, repartidas entre las 21 provincias y el mar argentino, hacen a las 55 áreas protegidas del país. Ellas son parte de nuestra soberanía territorial y de nuestro patrimonio natural y cultural. Y como explican sus propios trabajadores en la página web Defendamos Parques Nacionales, estos espacios incentivan el turismo, la conservación de los ecosistemas, la producción de conocimiento científico y la educación ambiental.
Pero el ajuste crece y los Parques Nacionales sienten sus consecuencias. En muchos de ellos se están cerrando senderos turísticos y se están reduciendo ciertas actividades. Esto ya se implementó, por ejemplo, en las sendas más transitadas de El Chaltén, nuestra capital nacional del trekking. Pero el problema es más grave; como consecuencia de los recortes y el desfinanciamiento, la Comisión de Auxilio de este pueblo, encargada de realizar rescates en las áreas remotas, también interrumpió sus actividades voluntarias durante las últimas semanas de marzo por la falta de recursos y personal en el organismo estatal.
La situación, por lo tanto, es crítica. Nuestros Parques, esos lugares con paisajes impresionantes que a muchos les llenaron los ojos de emoción o le sacaron alguna vez la respiración, hoy, más que nunca, necesitan que los recordemos y los defendamos.
Fuentes: Defendamos Parques Nacionales, Legislatura de la Provincia de Neuquen, Lacar Digital, Diario Río Negro, Somos Télam, Ahora Calafate, Página 12.




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